Cosas que pienso, cosas que siento, cosas que vivo, cosas...
Hoy he leído en la prensa una noticia, parecía una noticia pequeña, pues ocupaba poco espacio...
Es curioso que justo ahora esté en cartelera una película (toda la vida llamándolas pinículas y ahora resulta que se llaman flin ...) de esas americanas, de secuelas infinitas...en la que vienen a decirnos que no puedes escapar a tu destino, te pongas como te pongas, te lo montes como te lo montes
La noticia es la siguiente: Tres peregrinos de una familia mueren atropellados en Galicia.
Hasta aquí cuando menos lamentable, pero leyendo la noticia te enteras de que la peregrinación a Caión que estaban haciendo un camionero de 40 años y su familia se correspondía a una promesa que hizo a la Virgen de los Milagros el propio camionero tras salvarse y salir ileso de un grave accidente que ocurrió hace un año...Impacta eh? No habían recorrido ni un kilómetro desde que salieron de su casa y no hay más detalle escabroso de esos que a la gente suele gustar, que si conductor ebrio, que si bajo el efecto de sustancias, sin carnet, sin seguro, conducción temeraria, altas velocidades...nada, sencillamente un muchacho de 35 años que simplemente se quedó dormido, resultó herido leve y ha sido puesto en libertad sin cargos sin imputársele ningún delito.
Así...tan tontamente...así te lo dan así te lo quitan, alguno dirá que si no hubiese salido de peregrinación seguiría vivo, pero eso nadie lo puede asegurar...¿está escrito de verdad nuestro destino? ¿Todo esto ha sido cuestión del azar? ¿Tenemos el poder de dirigirnos en realidad? Es raro...pero creo yo que más corriente de lo que imaginamos, al final la gente normal se muere de maneras normales, simples y corrientes y cuando menos se lo espera...va a haber que ir poniendo cuidadito, que con todas las veces según me dicen me ha salvado mi Ángel de la Guarda...parece que voy tentando a la suerte por ahí...
Viendo la coincidencia con el tema de la película en cuestión se entenderá ahora porqué cuando he leído esta noticia he quedado bastante impactada,...ojiplática que se dice ahora... Estas cintas que personalmente me entretienen lo justo...pues prefiero otro tipo de terror, tienen infinitos adeptos y seguidores...por la quinta vamos ya...pronto se secará y sacarán otra por el estilo y que será la primera de otras cinco o seis secuelas...que es justamente lo que van dejando algunas pelis en algunas mentes...jajajajajaja, no, en serio...y ahora encima se han propuesto que muramos de un infarto en la sala viendo cómo se nos viene encima un cuchillo? 3D? pero a dónde vamos a llegar...en fin, que que no me guarden la entrada pero igual voy...Después de releer esta reflexión bastante absurda y pobre sobre este tipo de cine pensaba eliminarlo del artículo...pero bueno mira, así lo dejo...si me ha dado por ahí por algo será...será el destino...jajajajaja
Pensando en todo esto del destino me he acordado de un antiguo cuento oriental que decía:
Un discípulo vio un día a su maestro hablando en el mercado con alguien, y se puso a escuchar escondido la conversación .
-¿Cómo tú, mensajera de la muerte, estás de visita en este pueblo? ¿Has venido a buscar a alguien? -preguntó el maestro.
-En efecto, así es -dijo el extraño personaje-. Precisamente quería preguntarte por tu discípulo Hamed... él vive en esta ciudad ¿no es así?
-Así es, incluso me ha parecido verlo por aquí hace un momento -respondió el maestro.
Cuando aquel hombre oyó su nombre de los labios de aquel siniestro personaje, un escalofrío recorrió su cuerpo. Inmediatamente tomó una decisión: pensó que si la muerte venía a buscarlo a su casa, a él le daba tiempo a llegar de noche a la vecina Bagdad montado en un veloz caballo. Al no encontrarle allí, el mensajero de la muerte volvería a su tenebroso reino con las manos vacías.
Sin pérdida de tiempo, aquel hombre montó el más veloz de sus caballos y se dirigió al galope hacia Bagdad.
Por ello no pudo oír como continuó la conversación y cómo el mensajero de la muerte aquella tarde venía a recoger a un anciano y no a él...pero tampoco pudo escuchar que la conversación siguió de este modo:
-Qué raro -dijo el mensajero de la muerte- no se cómo es que viviendo aquí tu discípulo, tengo cita en Bagdad esta noche con él.
En fin, pobre familia, lamento sus pérdidas y su dolor...no diré nada más, así queda la cosa, que no quiero poner ni una palabra de más para no caer ni de un lado ni de otro en la delgada línea tragicómica en la que me puedo enredar....
Y conste que lo siento...de todo corazón...