Cosas que pienso, cosas que siento, cosas que vivo, cosas...
Por fin! por fin he salido de Madrid! sólo han sido dos días, pero a mi me han sabido a gloria, casi, casi a vacaciones completas...Es muy curioso cómo funciona nuestra mente, y ha quedado más que demostrado que cuando decía que necesitaba cambiar de aires y salir de aquí no era una forma de hablar...era pura y dura necesidad...como ya estoy mejor no voy a darle más vueltas al estado calamitoso en que me encontraba, ni a la crisis de ansiedad que sufrí el jueves por la noche, de las de gritos, llanto, mocos e hipo...Porque con sólo dos días mi espíritu ha cambiado como de la noche al día...
Lo cierto es que la elección del destino me ha parecido de lo más acertada, un destino próximo al que llegas en un "pispás" las noches las hemos pasado en un pueblo de Guadalajara, en un pueblo pequeñito donde apenas nos hemos cruzado con un par de abuelos, donde no hay ningún ruido, donde se duerme de maravilla...un pueblito que no es ni de paso, ya que la carretera se acaba allí, al pie del pueblo que está en alto permitiéndote divisar un paisaje extenso que parece que no te acabas y desde el que no se ve Madrid ni nada que se le parezca...
Y el sábado de excursión, carretera y manta un poco al "tuntún" y sin saber muy bien por dónde...ojo que he dicho tuntún y no "tontón" porque hasta decidimos no usar el gps en nuestro viaje, se va más tranquilo oyendo sólo música, mirando el paisaje y charlando...
Por fin llegamos al Monasterio de Piedra, yo ya había estado allí, hace un montón de años, como veinte...y tenía un montón de buenos recuerdos, mientras paseaba por el parque iba recordando la visita anterior y a las personas con quienes la hice...Buena gente con la que aún mantengo el contacto, buenos amigos a los que he adoptado como parte de mi familia, gente a la que quiero más que a la mitad de mi familia...iba recorriendo senderos, mirando los saltos de agua y pensaba en ellos...
Recuerdo que entonces la Cola de Caballo llevaba más agua, y supongo que el resto de cascadas, como es lógico, pero la Cola de Caballo ha sido la que me ha impactado más...y para impacto, el chasco que me he llevado al llegar al lago del espejo...tenía un recuerdo tan hermoso, era tan brillante y luminoso...y al llegar me encuentro con un agua sucia con muy mala pinta y con una especie de capa de grasa por encima...espero que lo limpien y no dejen que se eche a perder...
Es curioso, pero también me he acordado mucho de otras dos amigas, son dos hermanas esféricas, buenas por donde las mires...con las que lamentablemente si he perdido el contacto; es cierto que ahora con el facebook hemos recuperado algo de relación pero no es lo que era, obviamente nuestras vidas no son lo que eran...y las quiero mucho y como digo me acordé de ellas muchísimo...¿porqué justo en el monasterio de Piedra? pues simplemente por el Rio Piedra, en nuestra época de facultad devorábamos libros de Paulo Coelho, entre ellos "A orillas del río Piedra me senté y lloré" bueno no, no lloré pero si me acordé de ellas muchísimo cada vez que hacía una paradita a orillas del río y sus cascadas... (Imagen tomada de Ojo Digital)
El río Piedra y sus carpichos hacen del paseo algo mágico, puedes perderte sin extraviarte, entre sombras de árboles entre requiebros de piedra y agua, entrando en grutas viendo la caída del agua desde atrás, desde donde normalmente no se ve...pasear sin prisa dentro de la gruta de la Cola de Caballo refresca y ensancha el alma, ver lo que el agua ha hecho con la piedra, ver lo que la luz hace con las dos, con el agua y con la piedra...y pasear por un pasillo en el que cae agua por todas las paredes y decidirte a pasar la mano por la piedra, atreverte a tocar la piedra verdosa, acariciarla y comprobar con alivio que en absoluto es viscosa como siempre habías creído...y volver a salir a la luz del día y mirar los mil verdes que te rodean y secarte al aire y al sol de tu paseo por la gruta...y sentarte en un banco al pie de un salto de agua y encender un cigarrillo, que no te sabe ni bien ni mal, pero que te redondea el momento, que lo hace embriagador...
De pronto mirar el reloj y darte cuenta de que no llegas a tiempo a la exibición de aves rapaces, y mirar en torno a ti y darte cuenta de que te importa un bledo, y que no tienes la más mínima intención de echar a correr para llegar a tiempo, sino que vas a seguir disfrutando del paseo, de las maravillas que ves y sientes...
Por todas estas razones ha sido un viaje renovador, se me han abierto los pulmones se me han llenado de un aire limpio que ha recorrido todo mi cuerpo renovando fuerzas y animando voluntades...que me veía al borde de la depresión y no bromeo...estaba tan pero tan profundamente aburrida de absolutamente todo...Pero ya pasó, ahora tengo ganas de hacer cositas y moverme un poco que ni de esto tenía ganas antes...en fin, que ahora me estoy temiendo que me llamarán para empezar a trabajar el lunes y lo que hace unos días me parecía casi un alivio para salir del aburrimiento ahora no quiero que llegue...quiero seguir de vacaciones...sólo me queda esperar...
En fin que esto ha sido , muy resumido, el fin de semana que me ha sacado de mi miseria, acercaos todos al parque, merece la pena...os lo recomiendo de todo corazón...