Cosas que pienso, cosas que siento, cosas que vivo, cosas...
El viernes volví a Ítaca.
Ya parece guasa que siempre me pase algo y tenga que llegar con la hora justa, con el corte que me da que Pilar siempre me espera... Esta vez fui en coche y las vi y desee para encontrar aparcamiento, callejeé y callejeé por calles estrechas y por encima de bolsas de basura pues andan en huelga, pero por fin llegué.
La cita era con Pilu Velver y al entrar me sorprendió el despliegue, dos músicos y tres guitarras, que aunque no lo creáis caben.
Allí no cabía un alfiler y según palabras de Pilar, ya sabéis, la anfitriona había gente que se había quedado con las ganas.
Esta vez he de reconocer que no había escuchado nada de Pilu, primero porque se me pasó y después decidí no hacerlo para ver con qué me encontraba...
¿Y qué encontré? como ya he dicho dos personas con sendas guitarras, Pilu estuvo acompañada hermosamente por Miguel Domingo. Es un gran acierto porque , y así se lo hice saber, era casi como escuchar una grabación de los temas, hacerte una idea de cómo sonaría en un disco...
Lo habitual es escuchar, y más en espacios pequeños, al autor con su guitarra o su piano, pero aquello ya llevaba los arreglos hechos, era, casi, casi como escuchar un disco.
También encontré una jovencísima chica hablando de sus primera, segunda y tercera adolescencias como algo muy lejano en el tiempo...con letras llenas de nostalgia ... Como su voz, una voz dulce y llena de nostalgia...
Sonríe mientras canta, pero en sus ojos y sus letras hay esa nostalgia de la que os hablo.
Allí estaban los padres de la artista, y fue hermoso ver cómo mamá se emocionaba con su tema favorito (el osito de peluche)... estas son las cosas que pasan en íÍtaca, estamos tan cerquita y tan en familia que todo se respira...
Nos presentó a su nueva guitarra, su nuevo amor, y no dudó en "calzarse" al cuello una armónica, amenaza con convertirse en mujer orquesta!
Esta vez no pude llevarme debajo del brazo su disco porque aún andan terminando la maqueta, otra vez será...
Os dejo un par de fotos, esta vez si que son malas, pero con mi costumbre de no querer dar flashazos y lo cómoda que está la sala a media luz pues las fotos son lo que son y el móvil no da más de si... creo que voy a empezar a llevarme la cámara, que esa si me resolvería bien estas papeletas... (nota mental: tampoco hace falta que lo cuentes todo! jajajajaja)
Miguel Domingo fue un gran descubrimiento... ( y a mi me suena su cara y no se de qué...) ahí donde le véis serio y concentrado en cuanto deja de tocar despliega una agradable y acogedora sonrisa.
Bueno, voy a dejaros también una muestra de su música para que la escuchéis, ya que no podemos aún tener su disco en las manos podemos recurrir al señor Youtube...
Os dejo tres, las váis a escuchar tal cual sonaron en Ítaca , dos guitarras y guitarra y voz
El primero "Inevitabilidad"
"La recaída"
Y " Las esquinas de los cuentos"
Ya habréis notado esa nostalgia de la que os hablaba...y la dulzura y ese pellizquito de, no se si llamarlo así, tristeza y esa adoslecencia que le persigue y se le echa encima...
Yo le deseo mucha suerte y que todo le vaya fenomenal... detodocorazón.